Cómo mejorar el branding de tu empresa

Por Mónica Ortega
Cómo mejorar tu branding

¿Tienes un producto o servicio muy bueno, pero no consigues diferenciarte de tu competencia? ¿Intentas sumarte a todas las tendencias que surgen en marketing, pero sólo consigues parecer un clon de las otras mil marcas que están haciendo lo mismo que tú? Si tu respuesta es sí, estamos seguros a un 99% de que necesitas averiguar cómo mejorar el branding de tu empresa.

¿Qué es el branding?

El branding es la espina dorsal del marketing. Reúne todas las acciones que se llevan a cabo para gestionar una marca con el objetivo de potenciar su diferenciación, sus valores y su posicionamiento en el mercado. Sin branding, tu marca queda a la deriva, resultando muy difícil distinguirla de las demás…sólo con esto, suponemos que ya te haces una idea de su importancia en tu estrategia de marketing, ¿verdad?

El principal error que se comete cuando empezamos a preguntarnos cómo mejorar el branding de una empresa es reducirlo a un mero lavado de cara de su identidad visual. Y es que sí, en cualquier proceso de rebranding o renovación de marca la parte más llamativa suele ser un cambio de logo, de colores y tipografías corporativas, de estilo visual… Pero nada de esto va a sernos útil si no trabajamos la marca desde el interior. De hecho, el proceso correcto debería ser precisamente al revés de como te imaginas: empezando por un proceso de renovación interno que afecte a la cultura empresarial, los procesos, etc… (por eso nos gusta hablar tanto de marketing interno) y solo después, comunicar este cambio a través de la nueva imagen que la marca proyectará al exterior. Y aún así, esa imagen externa no debería limitarse únicamente a la identidad visual. Si la transformación de la marca ha sido real, debería ‘salirle por los poros’: detalles como el producto, la atención al cliente o la comunicación verbal deberían recibir también el impacto de ese rebranding.

Y mejorar el branding, ¿para qué?

Básicamente, para no desaparecer entre las olas de un mercado cada vez más competitivo. Aprender cómo mejorar el branding de tu negocio te proporcionará una marca más fuerte. Y contar con una marca fuerte significa tener una marca reconocible, capaz de establecer conexiones emocionales y relaciones a largo plazo con un público que confiará en ella y la percibirá con más valor con respecto a su competencia. Todo esto te permitirá no solo aumentar tus ventas, sino también el precio que tu público está dispuesto a pagar, haciendo más holgado tu margen de beneficios y proporcionándote la base para seguir creciendo. Y además, ayudará a que tu empresa atraiga y fidelice el talento que te interesa para hacerla funcionar.

Como ves un buen branding genera toda una cadena de beneficios cuyo funcionamiento merece la pena dominar.

3 estrategias para mejorar el branding de tu empresa

Para estas tres estrategias, vamos a partir de la base de que ya tienes bien definido el propósito, los valores, el posicionamiento de tu empresa y sus objetivos. Una vez realizada esa tarea previa, podrás trabajar tu branding en otros aspectos.

Presta atención al branding interno

Como hemos señalado anteriormente, un buen branding empieza desde el interior. Así que si no sabes por dónde empezar, céntrate en identificar cuáles son los puntos fuertes y débiles de tu empresa a nivel interno. Una vez los conozcas, podrás empezar a construir una cultura empresarial basada en el propósito y los valores que quieres abanderar: esta cultura será además la piedra angular de tu ‘marca empleador‘, algo en lo que debes poner especial cuidado porque gran parte del éxito de tu empresa va a depender de las personas en las que confíes para su funcionamiento.

Atraer y reclutar personas que ya estén alineadas con los valores de tu marca y demostrarles que te tomas en serio esos valores es el primer paso para convertirlos en tus embajadores de puertas para afuera. Si se sienten orgullosos de trabajar en tu empresa, va a ser inevitable que lo cuenten. Si se sienten decepcionados, también.

Buenos ejemplos de cómo canalizar esa cultura empresarial y construir un buen branding desde el interior son empresas como Netflix y Hubspot. Ambas demuestran la confianza que depositan en sus trabajadores dándoles libertad para organizar su trabajo, con iniciativas tan radicales como las vacaciones ilimitadas y autogestionadas por cada equipo. El resultado son ambientes de trabajo en los que los trabajadores se encuentran tan a gusto que no dudan en presumir de sus trabajos en redes sociales siempre que pueden (Hubspot incluso cuenta con un hashtag específico para este tipo de publicaciones, #hubspotlife).

Una parte importante de este branding interno consiste en ayudar a tus empleados a que desarrollen su propia marca personal. Algunas empresas no lo hacen por temor a que los empleados más carismáticos ‘fagociten’ la popularidad de la marca o lancen mensajes contrarios a la filosofía de la misma. Pero si tus procesos de selección son adecuados y tu cultura empresarial sólida, contar con empleados brillantes que sepan manejar su branding personal, nunca va a empequeñecer tu marca, sino todo lo contrario. Si ellos brillan, tu marca brilla también. Además, a todos nos resulta más natural conectar con personas, en lugar de con logos… sólo tienes que echar un vistazo a tus propias redes sociales para comprobarlo. Tenlo en cuenta.

Crea una identidad de marca sólida

Y como hemos señalado antes, esto no significa que cambies de logo. Puede que también lo necesites, pero el logo, y el resto de elementos visuales que lo acompañen, deben ser el resumen de todo lo que se esconde bajo la personalidad de tu marca.

Del mismo modo, su identidad verbal debe ser acorde con esa personalidad, con lo que quieres transmitir y con la manera de comunicarte con tus públicos que elijas para tu marca. Trabajar en ella es tan importante como crear una buena identidad visual, y al igual que con ésta, todos los trabajadores de tu empresa deberían contar con un manual que les permitiera usarla correctamente. Así, independientemente de quién esté comunicándose en nombre de tu empresa, lo hará con la voz y el estilo que has diseñado para ella.

Incluso el nombre de tu marca debe estar alineado con ello. Y si no lo está, siempre estás a tiempo de cambiar. Piensa en todas las grandes marcas que han cambiado sus nombres a lo largo de la historia. Una decisión tan cara y que afecta a tantas vertientes no se toma por capricho. Todas ellas buscaban ser más coherentes con la identidad que pretendían tener frente a su público.

¿Quieres ejemplos de identidad de marca bien construida? Echa un vistazo a Mr. Wonderful. Su manera de comunicar, su imagen, su voz… te pueden gustar o no, pero son absolutamente reconocibles, incluso en un mercado plagado de copias de su estilo y productos. Algo parecido ocurre con Redbull. Su publicidad es absolutamente identificable, pero también lo son los eventos que elige patrocinar. No hace falta que digan ‘nos gusta el riesgo’ porque ya es evidente que el riesgo forma parte de su personalidad.

Conecta con tu público

Para esto, antes tendrás que tener muy claro cuál es exactamente tu público. Una vez que lo tengas definido, podrás trazar y planificar un ‘viaje del cliente’ coherente en el que ese público pueda encontrarse con tu marca y conectar con ella a través de experiencias memorables que abarquen toda la relación con la misma antes, durante y después de la compra. El reto consiste en lograr que cada uno de esos ‘encuentros’:

  • Resulte útil a tu potencial comprador, ya sea a nivel formativo, informativo o de entretenimiento.
  • Esté impregnado de la identidad de marca que has construido previamente.
  • Supere las expectativas, dando lugar a esa experiencia memorable a la que querrán regresar.

Hay numerosos recursos de los que puedes hacer uso para construir un buen branding para tu negocio (eventos, storytelling, email marketing, contenidos…), pero elegir unos u otros dependerá de su naturaleza y de los objetivos que te marques a medio y largo plazo.

Esperamos haberte aportado algunas ideas que te sirvan para reenfocar tu branding en el futuro. Recuerda que, aunque parezca que sólo se nota cuando cambias de logo o de nombre, gestionar bien una marca es una carrera de fondo que se gana día a día, y donde siempre hay algo que hacer para mejorar. No te acomodes y si te faltan ideas, consúltanos. El branding nos apasiona, y aunque está mal que nosotros lo digamos, se nos da muy bien. Si no nos crees, puedes echar un vistazo a lo que opinan quienes ya han confiado en nosotros para mejorar sus marcas.

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